Tuesday, August 15, 2023

No Hace Acepción de Personas

 


Dios no hace acepción de personas....Aquellos que tienen la luz y no la siguen, sino que ignoran los requerimientos de Dios, encontrarán que sus bendiciones serán cambiadas en maldiciones y sus misericordias en juicios.

Dios no considera todos los pecados como de igual magnitud; hay grados de culpa en Su estimación, así como en la del hombre; pero por insignificante que pueda parecer a los ojos de los hombres este o aquel mal, ningún pecado es pequeño a los ojos de Dios. El juicio del hombre es parcial, imperfecto; pero Dios estima todas las cosas como realmente son. El borracho es despreciado y se le dice que su pecado lo excluirá del cielo; mientras que el orgullo, el egoísmo y la codicia, con demasiada frecuencia, no son reprendidos. Pero esos son pecados que son especialmente ofensivos para Dios; porque son contrarios a la benevolencia de Su carácter, a ese amor desinteresado que es la atmósfera misma del universo no caído.

La excesiva pecaminosidad del pecado sólo puede estimarse a la luz de la cruz. Cuando los hombres insistan en que Dios es demasiado bueno para desechar al pecador, que miren al Calvario. Fue porque no había otra forma en que el hombre pudiera salvarse, porque sin ese sacrificio era imposible que la raza humana escapara del poder contaminante del pecado y fuera restaurada a la comunión con los seres santos y hechos partícipes de la vida espiritual—fue por eso que Cristo tomó sobre sí mismo la culpa de los desobedientes, y sufrió en lugar del pecador. El amor, el sufrimiento y la muerte del Hijo de Dios dan testimonio de la terrible enormidad del pecado, y declaran que no hay escape de su poder, ni esperanza de una vida superior, sino a través de la sumisión del alma a Cristo.

Que el alma se eleve de las tierras bajas del pecado para contemplar al Dios de toda bondad, misericordia y amor, pero que de ninguna manera tendrá por inocente al culpable. The Faoth I Live By, pág. 60.

 

Tuesday, August 8, 2023

Pedid y Se Os Dará


 A un costo infinito, se ha hecho provisión para que los hombres alcancen la perfección del carácter cristiano. Aquellos que han tenido el privilegio de escuchar la verdad, y han sido impresionados por el Espíritu Santo para recibir las Sagradas Escrituras como la voz de Dios, no tienen excusa para permanecer como enanos en la vida religiosa. Al ejercitar la habilidad que Dios les ha dado, deben estar aprendiendo diariamente y recibiendo cada día el fervor y el poder espirituales, que han sido provistos para cada verdadero creyente. Si vamos a cultivar plantas en el huerto del Señor, debemos tener un suministro constante de vida espiritual y del fervor. Entonces se verá el crecimiento en la fe y el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. No hay una casa intermedia en la que podamos deshacernos de la responsabilidad y descansar por el camino. Debemos seguir avanzando hacia el cielo, desarrollando un sólido carácter religioso.

La medida del Espíritu Santo que recibimos será proporcionada a la medida de nuestro deseo y la fe ejercida por él, y el uso que haremos de la luz y del conocimiento que se nos dará. Se nos confiará el Espíritu Santo de acuerdo con nuestra capacidad para recibirlo y nuestra habilidad para impartirlo a otros. Cristo dice: "Todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla" (Lucas 11:10).

Aquel que verdaderamente busca la preciosa gracia de Cristo, estará seguro de no ser defraudado. Esta promesa nos la ha dado Aquel que no nos engañará. No se enuncia como una máxima o una teoría, sino como un hecho, como una ley del gobierno divino. Podemos estar seguros de que recibiremos el Espíritu Santo si intentamos individualmente el experimento de probar la Palabra de Dios. Dios es verdadero; Su pedido es perfecto. “Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá” (versículo 10). La luz y la verdad resplandecerán según el deseo del alma. ¡Oh, que todos tuvieran hambre y sed de justicia, para que pudieran ser saciados!  Ye Shall Receive Power, pág. 67.

Tuesday, August 1, 2023

Dígaselo a Jesús


Las oraciones que ustedes elevan en la soledad, en el cansancio, en la prueba, Dios las responde, no siempre según sus expectativas, pero siempre para vuestro bien.

El Señor nos da el privilegio de buscarlo individualmente en oración ferviente, de descargar nuestras almas en Él, sin ocultar nada de Aquel que nos ha dado la invitación: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os daré descansar." Oh, cuán agradecidos debemos estar de que Jesús está dispuesto y es capaz de soportar todas nuestras enfermedades y fortalecer y sanar todas nuestras dolencias si es para nuestro bien y para Su gloria.

“Venid a mí”, es Su invitación. Cualesquiera que sean sus ansiedades y pruebas, exponga su caso ante el Señor.

Son pocos los que correctamente aprecian o aprovechan el precioso privilegio de la oración. Debemos ir a Jesús y contarle todas nuestras necesidades. Podemos llevarle nuestras pequeñas preocupaciones y perplejidades, así como nuestros mayores problemas. Cualquier cosa que surja para perturbarnos o angustiarnos, debemos llevarla al Señor en oración. Cuando sentimos que necesitamos la presencia de Cristo a cada paso, Satanás tendrá pocas oportunidades de entrometerse con sus tentaciones. Es su estudiado esfuerzo el mantenernos alejados de nuestro mejor y más comprensivo amigo. No debemos hacer de nadie nuestro confidente sino de Jesús. Podemos comunicarnos con seguridad con Él acerca de todo lo que está en nuestros corazones.

La oración es abrirle el corazón a Dios como a un amigo. No que es necesaria para dar a conocer a Dios lo que somos, sino para que podamos recibirlo. La oración no baja a Dios hacia nosotros, sino que nos eleva a Él.

Cuando Jesús estuvo sobre la tierra, enseñó a sus discípulos a orar. Les ordenó que presentaran sus necesidades diarias ante Dios y que echaran toda su preocupación sobre Él. Y la seguridad que les dio de que sus peticiones serían escuchadas, es seguridad también para nosotros. Prayer, págs 7-8.
 

Tuesday, July 25, 2023

Un Poder Que Nos Preserva

"Vosotros sois la sal de la tierra". Mateo 5:13. Con estas palabras de Cristo obtenemos una idea de lo que constituye el valor de la influencia humana. Es trabajar con la influencia de Cristo, elevar donde Cristo eleva, impartir principios correctos y detener el progreso de la corrupción del mundo. Es difundir la gracia que sólo Cristo puede impartir. Es elevar, endulzar, la vida y el carácter de los demás por medio del poder de un ejemplo puro unido con la fe y el amor fervientes. El pueblo de Dios debe ejercer un poder reformador y preservador en el mundo. Deben contrarrestar la influencia destructora y corruptora del mal. . . .

La obra del pueblo de Dios en el mundo es refrenar el mal, elevar, purificar y ennoblecer a la humanidad. Los principios de la bondad, del amor y la benevolencia han de desarraigar cada fibra del egoísmo que ha impregnado a toda la sociedad y corrompido a la iglesia. . . . Si los hombres y las mujeres abren sus corazones a la influencia celestial de la verdad y el amor, estos principios fluirán de nuevo, como arroyos en el desierto, refrescando todo y haciendo que aparezca frescura donde ahora hay esterilidad y escasez. La influencia de aquellos que siguen el camino del Señor tendrá un alcance tan largo como la eternidad. Llevarán consigo la alegría de la paz celestial como un poder permanente, refrescante e iluminador.

Nuevamente, debe haber una influencia abierta. Cristo dice: "Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos". . . .

La luz que brilla de aquellos que reciben a Jesucristo no se origina a sí misma. Todo proviene de la Luz y la Vida del mundo. . . . Cristo es la luz, la vida, la santidad, la santificación de todos los que creen, y su luz debe ser recibida e impartida en todas las buenas obras. De muchas maneras diferentes Su gracia también está actuando como la sal de la tierra; dondequiera que esta sal encuentre su camino, a hogares o comunidades, se convierte en un poder preservador para salvar todo lo que es bueno y destruir todo lo que es malo. La verdadera religión es la luz del mundo, la sal de la tierra. . . .

La fuente de la gracia y del conocimiento está siempre fluyendo. Es inagotable. Es de esta plenitud abundante que somos abastecidos. God's Amazing Grace, pág. 124.

 

Tuesday, July 18, 2023

Para Hacernos Vencedores


 Cristo no fracasó ni se desalentó, y sus seguidores han de manifestar una fe de la La misma naturaleza perdurable. Ellos deben vivir como Él vivió y trabajar como Él trabajó, porque dependen de Él como el gran Obrero Maestro.

Deben poseer valor, energía y perseverancia. Aunque aparentes imposibilidades obstruyan su camino, por medio de Su gracia deben seguir adelante. En lugar de deplorar las dificultades, están llamados a superarlas. No deben nada debe hacerles desesperar y han de esperarlo todo. Con la cadena de oro de su amor incomparable, Cristo los ha atado al trono de Dios. Es Su propósito que la más elevada influencia en el universo, emanando de la Fuente de todo poder, sea de ellos. Deben tener poder para resistir el mal, poder que ni la tierra, ni la muerte, ni el infierno puedan dominar, poder que les permitirá vencer como venció Cristo.

La Inspiración registra fielmente las faltas de hombres buenos, de aquellos que fueron distinguidos por el favor divino, sus faltas son presentadas más completamente que sus virtudes....

Hombres a quienes Dios favoreció, y a quienes confió grandes responsabilidades, a veces fueron vencidos por la tentación y cometieron pecados, así como nosotros en la actualidad nos esforzamos, vacilamos y con frecuencia caemos en el error. Sus vidas, con todas sus faltas y desatinos, están abiertos ante nosotros, tanto para nuestro aliento como para nuestra advertencia. Si hubieran sido representados sin culpa, nosotros, con nuestra naturaleza pecaminosa, podríamos desesperarnos a causa de nuestros propios errores y fracasos. Pero al ver dónde otros lucharon a través de desalientos como los nuestros, dónde cayeron bajo la tentación como lo hemos hecho nosotros y, sin embargo, se animaron de nuevo y vencieron por la gracia de Dios, nos sentimos animados en nuestra lucha por la justicia. Así como ellos, aunque a veces fueron vencidos, recuperaron su terreno y fueron bendecidos por Dios, así también nosotros podemos ser vencedores en la fortaleza de Jesús. God's Amazing Grace, pág. 255.


Tuesday, July 11, 2023

Somos Sus Hijos e Hijas

 


El Creador del universo se dirige a ustedes como un Padre afectuoso...Su Padre celestial se propone hace de ustedes miembros de la familia real, para que por medio de Sus preciosas y grandísimas promesas puedan ser partícipes de la naturaleza divina... Cuanto más participen del carácter de los ángeles puros y sin pecado, y de Cristo su Redentor, más vívidamente llevarán la impresión de lo divino, y más débil será la semejanza con el mundo.

"Yo os recibiré, y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas..." ¡Qué promesa se hace aquí bajo la condición de obediencia!... Él promete ser un Padre para ustedes . ¡Oh, qué relación es esta! más elevada y más santa que cualquier lazo terrenal. Si hacen el sacrificio, si tienen que abandonar a su padre, madre, hermanas, hermanos, esposa e hijos por causa de Cristo, no se quedarán sin amigos. Dios le adopta en Su familia; se hacen miembros de la casa real, hijos e hijas del Rey que gobierna en el cielo de los cielos.

Si llaman a Dios su Padre, reconocen que son hijos suyos, para ser guiados por su sabiduría, y ser obedientes en todo, sabiendo que su amor es inmutable. Aceptarán Su plan para su vida. Como hijos de Dios, tendrán Su honor, Su carácter, Su familia, Su obra, como los objetos de su mayor interés. Será su gozo reconocer y honrar su relación con su Padre y con cada miembro de su familia.

Dios es nuestro Padre, un padre tierno, solícito para con sus hijos espirituales. Está comprometido a ser el protector, consejero, guía y amigo de todos los que le son obedientes. Sons and Daughters of God, pág. 14.

Tuesday, July 4, 2023

La Oración Nos Conecta Con el Cielo

 


Conságrese a Dios por la mañana; Haga de esso su primera obra. Que su oración sea: “Tómame, oh Señor, como totalmente tuyo. Pongo todos mis planes a Tus pies. Úsame hoy en Tu servicio. Permanece conmigo, y deja que toda mi obra sea hecha en Ti”. Esse es un asunto diario. Cada mañana conságrese a Dios para ese día. Entréguele todos sus planes, para que los lleve a cabo o los abandone según lo indique Su providencia. Así día tras día podrá estar entregando su vida en las manos de Dios, y así su vida irá amoldándose cada vez más a la vida de Cristo.

La primera exhalación del alma por la mañana debe ser por la presencia de Jesús. “Separados de mí”, dice, “nada podéis hacer”. Es a Jesús a quien necesitamos; Su luz, Su vida, Su espíritu, deben ser nuestros continuamente. Lo necesitamos cada hora. Y debemos orar por la mañana para que así como el sol ilumina el paisaje y llena el mundo de luz, así el Sol de Justicia brille en las cámaras de la mente y del corazón, y nos haga a todos luz en el Señor. No podemos prescindir de Su presencia ni un momento. El enemigo sabe cuándo nos empeñamos en prescindir de nuestro Señor, y está allí, dispuesto a llenar nuestra mente con sus malas sugerencias para que caigamos de nuestra firmeza; pero es el deseo del Señor que de momento a momento permanezcamos en Él, y así seamos completos en Él.

Nada tiende más a promover la salud del cuerpo y del alma que un espíritu de gratitud y alabanza. Es un deber positivo el resistir la melancolía, los pensamientos y sentimientos de descontento, tanto como el deber de orar.

Cuando nos sintamos menos inclinados a tener comunión con Jesús, oremos más. Al hacerlo, romperemos la trampa de Satanás, las nubes de oscuridad desaparecerán y nos daremos cuenta de la dulce presencia de Jesús.  Prayer, págs. 23-24.