Sunday, November 24, 2013

Las Tribus de Israel — Parte 14


Judá (Alabanza)

"En su profundo dolor, Judá se acercó al gobernador y exclamó" 'Ay señor mío, ruégote que hable tu siervo una palabra en oídos de mi señor, y no se encienda tu enojo contra tu siervo, pues que tu eres como Faraón.' Con palabras de conmovedora elocuencia describió el profundo pesar de su padre por la pérdida de José, y su aversión a permitir que Benjamín fuese con ellos a Egipto, pues era el único hijo que le quedaba de su madre Raquel, a quien Jacob había amado tan tiernamente. 'Ahora, pues—dijo él,—cuando llegare yo a tu siervo mi padre, y el mozo no fuere conmigo, como su alma está ligada al alma de él, sucederá que cuando no vea al mozo, morirá: y tus siervos harán descender las canas de tu siervo nuestro padre con dolor a la sepultura. Como tu siervo salió por fiador del mozo con mi padre, diciendo: Si no te lo volviere, entonces so seré culpable para mi padre todos los días; ruégote por tanto que quede ahora tu siervo por el mozo por siervo de mi señor, y que el mozo vaya con sus hermanos. Porque ¿cómo iré yo a mi padre sin el mozo? No podré, por no ver el mal que sobrevendrá a mi padre.'

"José estaba satisfecho. Había visto en sus hermanos los frutos del verdadero arrepentimiento. Al oír el noble ofrecimiento de Judá, ordenó que todos excepto estos hombres se retiraran; entonces, llorando en alta voz, exclamó: 'Yo soy José: ¿vive aún mi padre?'" Elena G. de White, Patriarcas y Profetas, págs. 232-233.

"No podía ya José contenerse delante de todos los que estaban al lado suyo, y clamó: Haced salir de mi presencia a todos. Y no quedó nadie con él, al darse a conocer José a sus hermanos. Entonces se dio a llorar a gritos; y hasta oyeron los egipcios, y lo oyó la casa de Faraón. Y dijo José a sus hermanos: Yo soy José; ¿vive aún mi padre? Y sus hermanos no pudieron responderle, porque estaban aterrados delante de él." Génesis 45;1-3, Reina Valera, Revisión 1977.

"Sus hermanos permanecieron inmóviles, mudos de temor y asombro. ¡El gobernador de Egipto era su hermano José, a quien por envidia habían querido asesinar, y a quien por fin habían vendido como esclavo! Todos los tormentos que la habían habían hecho sufrir pasaron ante ellos. Recordaron cómo habían menospreciado sus sueños, y cómo habían luchado para evitar que se cumplieran. Sin embargo, habían participado en el cumplimiento de esos sueños; y ahora estaban por completo en su poder, y sin duda alguna, él se vengaría del daño que había sufrido.

"Viendo su confusión, les dijo amablemente: 'Llegaos ahora a mí,' y cuando se acercaron, él prosiguió: 'Yo soy José vuestro hermano el que vendisteis para Egipto. Ahora pues, no os entristezcáis, ni os pese el haberme vendido acá; que para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros.' Considerando que ya habíab sufrido lo suficiente por su crueldad hacia él, noblemente trató de desvanecer sus temores y de reducir la amargura de su remordimiento." Elena G. de White, Patriarcas y Profetas, pág. 233.

"Mediante una estricta integridad a los principios, Judá se había ganado la confianza de su padre y de sus hermanos. Toda la historia se recuenta en la bendición que fue pronunciada sobre Judá por parte de su anciano padre, justo antes de su muerte: 'Judá, alabarte han tus hermanos: Tu mano en la cerviz de tus enemigos: Los hijos de tu padre se inclinarán á ti.' [Génesis 49:8.]

"Sus hermanos se inclinaron ante José, pero las circunstancias eran diferentes. La posicióm y la riqueza de José, adquirida en una tierra extranjera, le daba la preeminencia; pero Judá ganó el respeto de sus hermanos en el contacto diario de la vida hogareña. Esa confianza no nació en un momento; sino que día a día, su estricta integridad se ganó su respetom hasta que de su propio libre albedrío, no por la fuerza de las circunstancias, lo alabaron y se inclinaron ante él. Una vida de conflicto y victoria sobre las tendencias egoístas de su propio corazón está ligada a las palabras: 'Judá, alabarte han tus hermanos'." S.N. Haskell, The Cross And Its Shadow, pág. 307.

"Vivimos en una época cuando casi todo es superficial. Hay muy poca estabilidad y firmeza de carácter, porque la educación y la crianza de los niños desde la cuna es superficial. Sus caracteres están edificados sobre arena movediza. La abnegación y el dominio propio no han sido moldeados dentro de su carácter." Elena G. de White, Testimonies, tomo 3, pág. 143.

"Hombres en los cuales se puede depender son muy escasos a causa de que los corazones de los hombres están tan dedicados a sus propios intereses egoístas que no conocen otra cosa." Ibid., tomo 2, pág. 636.

"Dios llama a hombres y mujeres estables, de propósito firme, en quienes se pueda fiar en momentos de peligro y de prueba, que estén tan firmemente arraigados y fundados en la verdad como las rocas eternas, que no pueden ser agitados a distra o a siniestra, sino que avancen constantemente y estén siempre del lado del bien." Elena G. de White, Joyas de los Testimonios, tomo 1, págs. 463-464.

Continuará...

Sunday, November 17, 2013

Las Tribus de Israel — Parte 13


Judá (Alabanza)

¿Cómo prevaleció Judá sobre sus hermanos y de esa manera heredó la primogenitura espiritual? Ese es un tema que merece un cuidadoso estudio por parte de todo el que desea obtener una parte en la gran primogenitura espiritual por medio de la cual nosotros hoy día podemos convertirnos en herederos de la herencia eterna. No tenemos ningún registro de que Judá jamás prevaleció sobre sus hermanos mediante la fuerza de las armas. Pero un cuidadoso estudio de las vidas de los doce hijos de Jacob, revela el hecho de que Judá era un líder. Cuando él se ofreció como garante por la seguridad de Benjamín, Jacob consintió en dejarlo que fuera a Egipto, aunque la oferta de Rubén había sido denegada." S.N. Haskell, The Cross And Its Shadow, pág.306.

"Y venidos á Jacob su padre en tierra de Canaán, contáronle todo lo que les había acaecido, diciendo: Aquel varón, señor de la tierra, nos habló ásperamente, y nos trató como á espías de la tierra: Y nosotros le dijimos: Somos hombres de verdad, nunca fuimos espías: Somos doce hermanos, hijos de nuestro padre; uno no parece, y el menor está hoy con nuestro padre en la tierra de Canaán. Y aquel varón, señor de la tierra, nos dijo: En esto conoceré que sois hombres de verdad; dejad conmigo uno de vuestros hermanos, y tomad para el hambre de vuestras casas, y andad, Y traedme á vuestro hermano el menor, para que yo sepa que no sois espías, sino hombres de verdad: así os daré á vuestro hermano, y negociaréis en la tierra. Y aconteció que vaciando ellos sus sacos, he aquí que en el saco de cada uno estaba el atado de su dinero: y viendo ellos y su padre los atados de su dinero, tuvieron temor.
Entonces su padre Jacob les dijo: Habéisme privado de mis hijos; José no parece, ni Simeón tampoco, y á Benjamín le llevaréis: contra mí son todas estas cosas. Y Rubén habló á su padre, diciendo: Harás morir á mis dos hijos, si no te lo volviere; entrégalo en mi mano, que yo lo volveré á ti. Y él dijo: No descenderá mi hijo con vosotros; que su hermano es muerto, y él solo ha quedado: y si le aconteciere algún desastre en el camino por donde vais, haréis descender mis canas con dolor á la sepultura." Génesis 42:29-38.

Y EL hambre era grande en la tierra. Y aconteció que como acabaron de comer el trigo que trajeron de Egipto, díjoles su padre: Volved, y comprad para nosotros un poco de alimento.  Y respondió Judá, diciendo: Aquel varón nos protestó con ánimo resuelto, diciendo: No veréis mi rostro sin vuestro hermano con vosotros. Si enviares á nuestro hermano con nosotros, descenderemos y te compraremos alimento: Pero si no le enviares, no descenderemos: porque aquel varón nos dijo: No veréis mi rostro sin vuestro hermano con vosotros. Y dijo Israel: ¿Por qué me hicisteis tanto mal, declarando al varón que teníais más hermano? Y ellos respondieron: Aquel varón nos preguntó expresamente por nosotros, y por nuestra parentela, diciendo: ¿Vive aún vuestro padre? ¿tenéis otro hermano? y declarámosle conforme á estas palabras. ¿Podíamos nosotros saber que había de decir: Haced venir á vuestro hermano? Entonces Judá dijo á Israel su padre: Envía al mozo conmigo, y nos levantaremos é iremos, á fin que vivamos y no muramos nosotros, y tú, y nuestros niños. Yo lo fío; á mí me pedirás cuenta de él: si yo no te lo volviere y lo pusiere delante de ti, seré para ti el culpante todos los días: Que si no nos hubiéramos detenido, cierto ahora hubiéramos ya vuelto dos veces. Entonces Israel su padre les respondió: Pues que así es, hacedlo; tomad de lo mejor de la tierra en vuestros vasos, y llevad á aquel varón un presente, un poco de bálsamo, y un poco de miel, aromas y mirra, nueces y almendras. Y tomad en vuestras manos doblado dinero, y llevad en vuestra mano el dinero vuelto en las bocas de vuestros costales; quizá fué yerro. Tomad también á vuestro hermano, y levantaos, y volved á aquel varón. Y el Dios Omnipotente os dé misericordias delante de aquel varón, y os suelte al otro vuestro hermano, y á este Benjamín. Y si he de ser privado de mis hijos, séalo." Génesis 43:1-14.

"Cuando Jacob y su familia llegaron a Egipto, él envió 'a Judá delante de sí a José, para que le viniese a ver en Gosén' [Génesis 46:28.]
"Cuando el gobernador de Egipto demandó a Benjamín como rehén, fue Judá quien suplicó a favor de su causa tan fervientemente que José echó a un lado su disfraz y se dio a conocer a sus hermanos." S.N. Haskell, The Cross And Its Shadow, págs. 306-37.

"Vino Judá con sus hermanos a casa de José, que aún estaba allí, y se postraron delante de él en tierra. Y les dijo José: ¿Qué acción es esta que habéis hecho? ¿No sabéis que un hombre como yo sabe adivinar? Entonces dijo Judá: ¿Qué diremos a mi señor? ¿Qué hablaremos, o con qué nos justificaremos? Dios ha hallado la maldad de tus siervos; he aquí, nosotros somos siervos de mi señor, nosotros, y también aquel en cuyo poder fue hallada la copa. José respondió: Nunca yo tal haga. El varón en cuyo poder fue hallada la copa, él será mi siervo; vosotros id en paz a vuestro padre. Entonces Judá se acercó a él, y dijo: Ay, señor mío, te ruego que permitas que hable tu siervo una palabra en oídos de mi señor, y no se encienda tu enojo contra tu siervo, pues tú eres como Faraón. Mi señor preguntó a sus siervos, diciendo: ¿Tenéis padre o hermano? Y nosotros respondimos a mi señor: Tenemos un padre anciano, y un hermano joven, pequeño aún, que le nació en su vejez; y un hermano suyo murió, y él solo quedó de los hijos de su madre; y su padre lo ama. Y tú dijiste a tus siervos: Traédmelo, y pondré mis ojos sobre él. Y nosotros dijimos a mi señor: El joven no puede dejar a su padre, porque si lo dejara, su padre moriría. Y dijiste a tus siervos: Si vuestro hermano menor no desciende con vosotros, no veréis más mi rostro. Aconteció, pues, que cuando llegamos a mi padre tu siervo, le contamos las palabras de mi señor. Y dijo nuestro padre: Volved a comprarnos un poco de alimento. Y nosotros respondimos: No podemos ir; si nuestro hermano va con nosotros, iremos; porque no podremos ver el rostro del varón, si no está con nosotros nuestro hermano el menor. Entonces tu siervo mi padre nos dijo: Vosotros sabéis que dos hijos me dio a luz mi mujer; y el uno salió de mi presencia, y pienso de cierto que fue despedazado, y hasta ahora no lo he visto. Y si tomáis también a éste de delante de mí, y le acontece algún desastre, haréis descender mis canas con dolor al Seol. Ahora, pues, cuando vuelva yo a tu siervo mi padre, si el joven no va conmigo, como su vida está ligada a la vida de él, sucederá que cuando no vea al joven, morirá; y tus siervos harán descender las canas de tu siervo nuestro padre con dolor al Seol. Como tu siervo salió por fiador del joven con mi padre, diciendo: Si no te lo vuelvo a traer, entonces yo seré culpable ante mi padre para siempre, ruégote, por tanto, que quede ahora tu siervo en lugar del joven por siervo de mi señor, y que el joven vaya con sus hermanos. Porque ¿cómo volveré yo a mi padre sin el joven? No podré, por no ver el mal que sobrevendrá a mi padre." Génesis 44:14-34. Reina Valera, Revisión 1977.

[Nota de la redacción: Ya que Judá se había ofrecido a su padre como garante de Benjamín, se ofreció a quedarse en su lugar y enfrentar en su lugar una vida de esclavitud. En este sentido, Judá es un tipo de Cristo, quien se convirtió en el garante de sus hijos, a quienes ama, quienes son tan amados por él como su mano derecha; y se colocó a sí mismo en su lugar y posición legal, y se volvió pecado por ellos, a fin de que ellos pudieran ser libertados, como Judá tenía el deseo de que su hermano Benjamín lo fuera. La fidelidad filial que Judá le mostró a Benjamín en su hora de angustia, se vio recompensada en la adherencia leal que esa tribu le mostró a Judá en años posteriors en la historia de Israel, cuando las diez tribus desertaron al reino de Judá después de la muerte de Salomón. Cuán apropiadamente el apóstol señala, al hablar de Cristo como nuestro intercesor, que nuestro Señor surgió de la tribu de Judá, (Hebreos 7:14); porque, como su padre Judá, él no solamente intercedió (oró) por los transgresores (Isaías 53:12), sino que se convirtió en el Garante de ellos, como ocurrió con Judá, (Génesis 44:32-34,) testificando así de su tierna preocupación por su padre y por sus hermanos. De igual manera, nuestro Señor testificó acerca de su amor por su Padre y por nosotros hasta el punto de ofrecer su vida en sacrificio por nosotros,]

Continuará...

Sunday, November 10, 2013

Las Tribus de Israel — Parte 12

Judá (Alabanza)

"Y concibió ota vez, y parió un hijo, y dijo: Esta vez alabaré á Jehová: por esto llamó su nombre Judá: y dejó de parir." Génesis 29:35.

"El que sacrifica alabanza me honrará: Y al que ordenare su camino, Le mostraré la salud de Dios." Salmo 50:23.

"El nombre y el pedigrí, separados del carácter, no tienen ningún peso en los registros del cielo. Porque Rubén fracasó en cultivar un carácter digno del primogénito, —el que tenía el dereccho a recibir tanto la primogenitura temporal como la espiritual,— sus bendiciones le fueron quitadas y dadas a otros que habían desarrollado el carácter que las merecía.

"José, quien se había convertido en un notable administrador de negocios recibió la doble porción de la herencia de su padre —la primogenitura temporal; pero se requería algo más que la habilidad de controlar una gran riqueza para poder merecer la primogenitura espiritual, y convertirse en el progenitor del Mesías.


"El registro declara que Judá, el cuarto hijo, 'fué el mayorazgo sobre sus hermanos, y el príncipe de ellos' [1 Crónicas 5:2.] jacob, en su lecho de muerte pronunció las palabras proféticas; 'No será quitado el cetro de Judá, Y el legislador de entre sus piés, Hasta que venga Shiloh; Y á él se congregarán los pueblos.' [Génesis 49:10.]" S.N. Haskell, The Cross And Its Shadow, págs. 305-306.

"Las más altas bendiciones de la primogenitura se transfirieron a Judá. El significado del nombre, que quiere decir alabanza, se describe en la historia profética de esta tribu". Patriarcas y Profetas, pág. 240.

Jacob dijo: "Judá, alabarte han tus hermanos: Tu mano en la cerviz de tus enemigos: Los hijos de tu padre se inclinarán á ti. Cachorro de león Judá: De la presa subiste, hijo mío: Encorvóse, echóse como león, Así como león viejo; ¿quién lo despertará? No será quitado el cetro de Judá, Y el legislador de entre sus piés, Hasta que venga Shiloh; Y á él se congregarán los pueblos. Atando á la vid su pollino, Y á la cepa el hijo de su asna, Lavó en el vino su vestido, Y en la sangre de uvas su manto: Sus ojos bermejos del vino, Y los dientes blancos de la leche." Génesis 49:8-12.

"El león, rey de la selva, es símbolo apropiado de la tribu de la cual descendió David, y del hijo de David, Shiloh, el verdadero 'león de la tribu de Judá,' ante quien todos los poderes se inclinarán finalmente, y a quien todas la naciones rendirán homenaje." Patriarcas y Profetas, pág. 240.

Continuará...

Sunday, November 3, 2013

Las Tribus de Israel — Parte 11


Levi (Juntado o Unido)

"Jacob, en su cama de muerte denunció los pecados de Leví; pero Moisés en su bendición de despedida, lo ensazó por encima de todos los demás. Acerca de Leví él dijo: 'Tu Thummim y tu Urim, con tu buen varón Al cual tentaste en Massa, Y le hiciste reñir en las aguas de la rencilla;El que dijo á su padre y á su madre: Nunca los vi: Ni conoció á sus hermanos, Ni conoció á sus hijos: Por lo cual ellos guardarán tus palabras, Y observarán tu pacto. Ellos enseñarán tus juicios á Jacob, Y tu ley á Israel; Pondrán el perfume delante de ti, Y el holocausto sobre tu altar. Bendice, oh Jehová, lo que hicieren, Y recibe con agrado la obra de sus manos: Hiere los lomos de sus enemigos, Y de los que le aborrecieren; para que nunca se levanten.'

"Desde la caída del hombre, cada hogar había celebrado su culto de adoración con su propio sacerdote. Cuando vino el tiempo para cambiar este método de adoración Dios lo hizo de una manera que le dio a Israel una completa comprensión del asunto." S.N. Haskell, The Cross And Its Shadow, pág. 301.

"En virtud de las instrucciones divinas, se apartó a la tribu the Leví para el servicio del santuario. En tiempos anteriores, cada hombre era sacerdote de su propia casa. En los días de Abrahán, por derecho de nacimiento, el scardocio recaía en el hijo mayor. Ahora, en vez del primogénito de todo Israel, el Señor aceptó a la tribu de leví para la obra del santuario. Mediante este señalado honor, Dios manifestó su aprobación por la fidelidad de los levitas, tanto por haberse adherido a su servicio como por haber ejecutado sus juicios cuando Israel apostató al rendir culto al becerro de oro. El sacerdocio, no obstante, se restringió a la familia de Aarón. Aarón y sus hijos fueron los únicos a quienes se les permitía ministrar ante el Señor; al resto de la tribu se le encargó el cuidado del tabernáculo y su mobiliario; además debían ayudar a los sacerdotes en su ministerio, pero no podían ofrecer sacrificios, ni quemar incienso, ni mirar los santos objetos hasta que estuviesen cubiertos." Elena G. de White, Patriarcas y Profestas, pág. 362.

"Se contaron los primogénitos entre los niños varones de todo Israel, y se halló que eran 22,000. Entonces se contó a la tribu de Leví y se halló que numeraba 22,273. De esa manera había más levitas que promogénitos, por lo tanto, el precio de la redención por los primogénitos —cinco siclos por cada uno que fue contado, fue pagado por los 273 que sobraban de los primogénitos al número de los levitas. [Véase Números 3:46-49.] Entonces todos los levitas fueron separados para la obra de su vida.

"La suma de la cuenta que se da en el tercer capítulo de Números por cada una das las tres ramas de la tribu de leví es 22,300. Se considera que los 300 adicionales son los primogénitos de Leví, y como tales, ya estaban consagrados y no podían tomar el lugar de otros.

"El tabernáculo era una señal para los hijos de Israel de su Rey invisible, y los levitas eran como una guardia real que le servía exclusivamente a Él. Cuando el pueblo estaba acampado, los levitas eran los guardianes de la tienda sagrada. Cuando viajabam, solamente los levitas cargaban todo lo que concernía al santuario.

"Cuando Israel entró en la tierra prometida, a la tribnu de Leví no se le dio ninguna herencia. No se esperaba que ellos emplearan su tiempo y su fuerza en cultivar la tierra y en la ganadería. El bienestar espiritual de todo Israel había de ser su preocupación; y, a fin de que con mayor facilidad pudiesen realizar esta obra, se dieron a los levitas cuarenta y ocho ciudades, esparcidas por todas las doce tribus y el diezmo era usado para su sostén. [Véase Números 18:20,21.] De esa manera se cumplió la profecía de Jacob: 'Yo los apartaré en Jacob, Y los esparciré en Israel'.

"La historia del tempo y de sus servicios es una historia de los levitas. Cuando Dios fue honrado por su pueblo, se le asignó a los levitas su obra; pero cuando vino la apostasía, los levitas se vieron forzados a buscar otra forma de empleo para sostenerse. [Véase Nehemías 13:10, 11.]

"Como las otras tribus, Leví tuvo una historia manchada; no todos fueron fieles a Dios, pero la tribu siguió existiendo en Israel hasta el tiempo de Cristo, y tuvo un noble representante entre los primeros apóstoles en la persona de Bernabé.

"Fue durante un tiempo de crisis que los levitas obtuvieron su gran victoria. Durante una crisis, se toman decisiones muy rápidamente. Muchos fracasan en ocasiones semejantes porque no poseen caracteres cristianos individuales. Tienen la costumbre de seguir el liderazgo de aquellos en los cuales confían, in no tienen ninguna fortaleza en sí mismos. El que siempre se mantiene fiel en la crisis de la vida debe tener una conexión clara con el Dios del cielo, y debe temerle a Dios más que al hombre.

"Moisés y Aarón son dos de los personajes más notables de la tribu de Leví. Había un gran contraste entre los dos hombres. Moisés se mantuvo firme, como una gran roca en contra de la cual las olas se estrellaban continuamente. Aaron era más afable, y a veces parecía casi vacilante; pero Aarón tenía un carácter fuerte, aunque diferente del de su hermano.

"La suprema prueba de Aarón llegó cuando sus hijos fueron muertos en el tabernáculo, porque, bajo la influencia de bebida intoxicante, ofrecieron fuego extraño ante el Señor. A Aarón no se le permitió mostrar ninguna señal de duelo; enseñando de esa manera al pueblo que Dios era justo al castigar a los que hacían el mal, aunque fueran sus propios hijos.

"Esta no fue una prueba pequeña, y al estudiar a Levíticos 10:1-11, podemos comprender mejor cómo, a pesar de los asesinatos que fueron cometidos por Leví en su vida temprana, el Señor se podía referir a Aarón como 'el santo de Jehová' [Salmo 106;16].

"Doce mil de los ciento cuarenta y cuatro mil estarán enlistados bajo el nombre de Leví. Serán personas que, a causa de pecados, merecían solamente maldiciones, pero quienes abandonaron el pecado, y mientras hombres a su alrededor estaban vacilando y cayendo, se mantuvieron fieles a Dios y a su causa, y recibirán una rica bendición de manos de un Dios misericordioso." S.N. Haskell, The Cross and Its Shadow, págs. 302-304.

Resumen

Leví tuvo tres hijos, cuyos descendientes formaron la tribu que llevaba su nombre. [Génesis 46:11.]

Aarón y sus hijos oficiaban como sacerdotes.

El resto de la tribu ayudaba en la obra del templo.

Después de la rebelión de Jeroboam, los levitas tuvieron un papel importante en unir al pueblo. [2 Crónicas 11;13-14, 16-17. una aplicación similar se ve en el Nuevo Testamento en 2 Corintios 5;18-20 y en Efesios 4:1-3 y 15-16.]

Personajes Notables de la Tribu de Leví

Amrán y Jocabed "israelitas devotos de la tribu de Leví". Elena G. de White, Patriarcas y Profetas, pág. 248.

¡Cuán extensa en sus resultados fue la influencia de aquella sola mujer hebrea, a pesar de ser una esclava desterrada! Toda la vida de Moisés y la gran misión que cumplió como caudillo de Israel dan fe de la importancia de la obra de una madre piadosa." Ibid., pág. 249.

"María la profetisa, hermana de Aarón". Éxodo 15:20.

Moisés y Aarón son los personajes más importantes de la tribu de Leví en el Antiguo Testamento.

Juan Marcos y Bernabé son los personajes más notables de Leví en el Nuevo testamento.

Podríamos decir mucho más de la tribu de Leví ya que staba ligada al sacerdocio y al santuario, pero deseamos estimularle a estudiar esta tribu y a sacar grandes lecciones y preciosos conocimientos de su estudio.

Continuaremos con la tribu de Judá.

Sunday, October 27, 2013

Las Tribus de Israel — Parte 10


Levi (Juntado o Unido)

"Cuando Moisés descendió del monte y encontró a los hijos de Israel adorando al becerro de oro, se paró a la entrada del campamento y dijo: '¿Quién es de Jehová? júntese conmigo. Y juntáronse con él todos los hijos de Leví. Y él les dijo: Así ha dicho Jehová, el Dios de Israel: Poned cada uno su espada sobre su muslo: pasad y volved de puerta á puerta por el campo, y matad cada uno á su hermano, y á su amigo, y á su pariente. Y los hijos de Leví lo hicieron conforme al dicho de Moisés'. [Véase Éxodo 32:26-28.] S.N. Haskell, The Cross And Its Shadow, págs. 300-301.

"Aquí Moisés definió la genuina consagración como siendo la obediencia a Dios, el vindicar lo correcto y el mostrar una disposición a llevar a cabo el propósito de Dios en los deberes más desagradables, mostrando que los derechos de Dios están por encima de los reclamos de los amigos". Testimonies, tomo 3, pág. 301.

Al establecerse Israel en la tierra de Canaán, Leví no "recibió herencia, exceptuando cuarenta y ocho ciudades diseminadas en diferentes partes de la tierra. En el caso de esta tribu, sin embargo, su fidelidad a Jehová, cuando las otras tribus apostataron, mereció que fuera apartada para el servicio sagrado del santuario, y de esa manera la maldición se trocó en bendición." Elena G. de White, Patriarcas y Profetas, págs. 239-240.

"Al tiempo de esta crisis, el honor de Dios y de su causa eran más preciosos para los levitas que todas las conexiones mundanales; ni los hermanos, ni los compañeros ni los amigos, se interpusieron entre ellos y su deber para con Dios. Como una recompensa por su fidelidad, el sacerdocio —el cual era una porción de la primogenitura— le fue dada a los hijos de Leví. Lo que Rubén perdió por su infidelidad en la casa de su padre, Leví ganó al serle fiel a Dios delante de todo Israel." S.N. Haskell, The Cross And Its Shadow, pág. 301.

"Los incentivos más poderosos han sido puestos ante nosotros, las recompensas más gloriosas. Los cristianos han de ser representantes de Cristo, hijos e hijas de Dios." Elena G. de White, Testimonies, tomo 5, pág. 367.

"Es esencial que cultivéis la fidelidad en las cosas pequeñas, y al hacerlo adquiriréis costumbres de integridad en las responsabilidades mayores. Los pequeñps incidentes de la vida diaria pasan con fecuencia sin que los notemos; pero son etas cosas las que forman el carácter." Elena G. de White, Joyas de los Testimonios, tomo 1, págs. 580-581.

"En el nombre del Señor Dios de Israel, Moisés ordenó a los que estaban a su derecha y que se habían mantendio limpios de la idolatría, que empuñaran sus espadas y dieran muerte a todos los que persistían en la rebelión. 'Y cayeron del pueblo en aquel día como tres mil hombres,' Sin tomar en cuenta la posición, la parentela ni la amistad, los cabecillas de la rebelión fueron exterminados; pero todos los que se arrepeintieron y humillaron, alcanzaron perdón.

"Los que llevaron a cabo este terrible castigo, al ejecutar la sentencia del Rey del cielo, procedieron en nombre de la autoridad divina. Los hombres deben precaverse de cómo en su ceguedad juzgan y condenan a sus semejantes; pero cuando Dios les ordena ejecutar su sentencia sobre la iniquidad, deben obedecer. Los que cumplieron ese penoso acto, manifestaron con ello que aborrecían la rebelión y la idolatría, y se consagraron más plenamente al servicio del verdadero Dios. El Señor honró su fidelidad, otorgando una distinción especial a la tribu de Leví." Elena G. de White, Patriarcas y Profetas, pág. 334.

Continuará...

Sunday, October 20, 2013

Las Tribus de Israel — Parte 9


Levi (Juntado o Unido)

"No hay nada que indique que la tribu de Leví tuviera ninguna preeminencia especial sobre las otras tibus durange el cuativerio egipcio. Es bastante evidente que el plan original de que el primogénito oficiara como el sacerdote de la casa continuó hasta el campamento en el Sinaí. Los 'los mancebos de los hijos de Israel,' ofrecieron los sacrificios en ese tiempo [véase Éxodo 24:5.] En el Targum-Pseudo-Jonathan se declara fehacientemente:'Él envió a los primogénitos de los hijos de Israel, porque hasta ese tiempo la adoración era por medio de los primogénitos, ya que el tabernáculo todavía no había sido construido, ni el sacerdocio le había sido dado a Aarón.'

"El carácter es formado por la manera en que los individuos enfrentan los eventos comunes de la vida diaria; pero es probado mediante la manera en que enfrentan la crisis de la vida." S. N. Haskell, The Cross and Its Shadow, pág. 300.

"¡Ojalá que tengamos fe viva y activa! La necesitamos; debemos tenerla, o desmayaremos y caeremos en el día de la prueba. Las tinieblas que descansarán entonces sobre nuestra senda, no deben desalentarnos ni desesperarnos. Son el velo con que Dios cubre su gloria cuando viene a impartir ricas bendiciones. Por neustra experiencia pasada, debemos saber esto. En aquel día en que Dios tenga controversia con su pueblo, esta experiencia será una fuente de consuelo y esperanza. Ahora es cuando debemos guardarnos a nosotros mismos y a nuestros hijos sin contaminación del mundo. Ahora es cuando debemos lavar el manto de nuestro carácter y emblanquecerlo en la sangre del Crodero. Ahora es cuando debemos vencer el orgullo, la pasión y la pereza espiritual. Ahora es cuando debemos despertarnos y hacer un esfuerzo resuelto para lograr simetría de carácter." Elena G. de White, Joyas de los Testimonios, tomo 2, pág. 70.

"La reserva de la gracia de dios está esperando la demanda de cada alma enferma de pecado. Curará toda enfermedad espiritual. Mediante ella, los corazones pueden ser limpiados de toda contaminación. Es el remedio evangélico para todo el que cree." Elena G. de White, Manuscript 75a, 1900

[Nota Editorial: Dios tiene un plan para cada vida, para cada persona. Aunque la tribu de Leví no tenía preponderancia alguna, Dios tenía un plan para su pueblo que incluía un hijo de Leví.]

"Un varón de la familia de Leví fué, y tomó por mujer una hija de Leví: La cual concibió, y parió un hijo: y viéndolo que era hermoso, túvole escondido tres meses. Pero no pudiendo ocultarle más tiempo, tomó una arquilla de juncos, y calafateóla con pez y betún, y colocó en ella al niño, y púsolo en un carrizal á la orilla del río: Y paróse una hermana suya á lo lejos, para ver lo que le acontecería." Éxodo 2:1-4

[Nota Editorial: El pueblo de Dios estaba cautivo en Egipto, en gran afliccióm, de tal manera que hasta la vida de los niños estaba en peligro. Nótese la providencia divina en proveer una manera de liberar a su pueblo usando una vida fiel.]

"Y la hija de Faraón descendió a lavarse al río, y paseándose sus doncellas por la ribera del río, vio ella la arquilla en el carrizal, y envió una criada suya a que la tomase. Y cuando la abrió, vio al niño; y he aquí que el niño lloraba. Y teniendo compasión de él, dijo: De los niños de los hebreos es éste. Entonces su hermana dijo a la hija de Faraón: ¿Iré a llamarte una nodriza de las hebreas, para que te críe este niño? Y la hija de Faraón respondió: Ve. Entonces fue la doncella, y llamó a la madre del niño, a la cual dijo la hija de Faraón: Lleva a este niño y críamelo, y yo te lo pagaré. Y la mujer tomó al niño y lo crió. Y cuando el niño creció, ella lo trajo a la hija de Faraón, la cual lo prohijó, y le puso por nombre Moisés, diciendo: Porque de las aguas lo saqué." Éxodo 2:5-10.

[Nota Editorial: Nótese lo siguiente, Moisés era un levita, tanto del lado paterno como del lado materno. En su lecho de muerte, las últimas palabras de Jacob dejaron a Leví con la marca del descrédito y la maldición, (Génesis 49:5), pero Dios tenía otro plan, y poco después, nació Moisés como un descendiente de Leví, a fin de que pudiera ser un tipo de Cristo, quien vino en la semejanza de carne de pecado y fue hecho una maldición por nosotros. Obsérvese cuán hermosa y sabia es la Providencia divina, justamente en el tiempo en que la crueldad de Faraón había alcanzado el máximo grado de expresión en contra del pueblo judío, nació el que sería, en las manos de Dios, su libertador. Debemos siempre recordar los pasajes bíblicos de liberación, cada vez que los hombres planearon la destrucción de su pueblo y de us iglesia, Dios se estaba preparando para su liberación.]

"En el Sinaí, el pueblo de Dios pasó por una de las mayores crisis en la historia de la iglesia, cuando toda la multitud de Israel adoró el becerro de oro. Fue en ese tiempo cuando Dios mismo estuvo listo para destruir a Israel, [Éxodo 32:10.] que la tribu de Leví se adelantó y mediante su fidelidad ayud= a salvar la causa de Dios.
S. N. Haskell, The Cross and Its Shadow, pág. 300.

Continuará...

Sunday, October 13, 2013

Las Tribus de Israel — Parte 8


Levi (Juntado o Unido)

"Y concibió otra vez, y parió un hijo, y dijo: Ahora esta vez se unirá mi marido conmigo, porque le he parido tres hijos: por tanto, llamó su nombre Leví." Génesis 29:34.

"Cuando Lea dio a luz a su tercer hijo, dijo: 'Ahora esta vez se unirá mi marido conmigo, porque le he parido tres hijos: por tanto, llamó su nombre Leví' o 'unido'. Poco se imaginaba Lea, en su anhelo por el amor de su esposo que el pequeño bebé cumpliría el significado de su nombre en un aspecto más amplio del que ella anticipaba, y que ayudaría a juntar a los hijos de Israel a su gran Esposo, el Creador de todas las cosas. [Véase Isaías 54:5.]" S.N. Haskell, The Cross and Its Shadow, pág. 299.

[Nota Editorial: Lea suponía que a causa de Leví y de todos sus otros hijos, Jacob se uniría a ella con un afecto tan fuerte, por lo menos, como el que le tenía a Raquel. De la tribu de leví descendieron los levitas, quienes, en lugar de los primogénitos, estaban unidos a los sacerdotes en el servicio del santuario.]

"No debemos considerar como nuestros enemigos a todos los que no nos reciben con una sonrisa sobre sus labios y con demostraciones de de amor.Es mucho más fácil el hacerse el mártir que vencer un mal temperamento.

"Debemos darle a otros un ejemplo de no deternernos ante cada pequeña ofensa a fin de vindicar nuestros derechos. Debemos esperar que rumores falsos circularán acerca de nosotros; pero si seguimos un ocrso de acción recto, si permanecemos indiferentes ante esas cosas, otros también serán indiferentes. Dejémosle a Dios el cuidado de nuestra reputación. Y de esa manera, como hijos e hijas de Dios, mostraremos que tenemos control sombre nosotros mismos. Mostraremos que somos guiados por el Espíritu de Dios, y que somos lentos para la ira. La calumnia se puede vencer mediante nuesra manera de vivir; no se vence a través de palabras de indignación...."

"Que nuestra gran ensiedad sea el actuar en el temor de Dios, y mostrar mediante nuestra conducta que esos rumores son falsos." Manuscript 24, 1887.

"El nombre de Leví parecía ser una profesía de la obra que por toda la vida realizaría toda la tribu. Como Satanás, a través de la envidia y los celos, separó a Lea del afecto de su esposo, así él buscó arruinar a Leví convenciéndolo de que se uniera a Simeón para vengar el daño que le había sido hecho a su única hermana." S. N. Haskell, The Cross and Its Shadow, pág. 299.

[Nota Editorial: Algunos comentaristas bíblicos han notado que al abrir su matriz mientras que su hermana era estéril, Lea consideraba que Dios había visto su aflicción y con gratitud reconoció la providencia divina; el afecto es tanto el deber como el consuelo de aquellos que han tomado sobre sí el yugo matrimonial para caminar juntos y llevar las cargas de común acuerdo, (Véase 1 Corintios 7:33-34.) Los nombres que ella le dio a sus hijos fueron expresiones de su consideración respetuosa tanto hacia Dios como hacia su marido. Ella le llamó a su tercer hijo Leví con esa esperanza, "ahora esta vez se unirá mi marido conmigo", considerando que el Señor había visto su aflicción y que su clamor había llegado a sus oídos, por lo tanto ella le daba el crédito a él por que ella espera que fuese el remedio para su sufrimiento.
A través de un acto de violencia y de sangre, Simeón y Leví trataron de vengar la mancha de reproche que había caído sobre su familia, el descrédito sufrido a manos de Sichêm, sin deternerse a pensar que al añadir un crimen a una tragedia, estaban empeorando el problema.]

"Las palabras de Jacob en su cama de muerte, revelan la magnitud del crimen, y cómo el Señor lo consideraba. El corazón del viejo padre se conmovió ante el recuerdo y exclamó: 'En su secreto no entre mi alma, Ni mi honra se junte en su compañía...Maldito su furor, que fué fiero; Y su ira, que fué dura'. (Géenesis 49:5-7.) Y entonces, como si no hubiera podido soportar el pensamiento de que crecieran para llegar a ser una tribu fuerte que perpetuara crímenes tales, exclamó: 'Yo los apartaré en Jacob, Y los esparciré en Israel'. (Génesis 49:7, Reina Valera Antigua.) Era más como una maldición que una bendición, pero cuando un pecador se arrepiente y se aparta de sus pecados, nuestro Dios vuelve aun las maldiciones en bendiciones, y así fue en el caso de Leví. [Nehemías 13:2.]" S.N. Haskell, The Cross and Its Shadow, pág. 300.

[Nota Editorial: Cuando los hijos de Jacob oyeron acerca del daño que le había sido hecho a Dina, mostraron un gran resentimiento, quizás influenciados más por un celo por el honor de su familia que por un sentido de la virtud. Muchos se preocupan acerca de la vergüenza del pecado, en lugar de preocuparse acerca de la pecaminosidad del mismo.]

Continuará...