Thursday, May 30, 2019

Confiad

Las promesas de Dios son tan ricas, tan completas, que nunca tenemos que titubear o dudar;  Nunca debemos flaquear ni dar marcha atrás. En vista de los estímulos que se encuentran a lo largo de la Palabra de Dios, no tenemos derecho a sentirnos tristes o abatidos. Podemos tener debilidad corporal; pero el compasivo Salvador dice: " Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque cualquiera que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se abrirá."

¿Creerás esas garantías? Dirás: "Sí, Señor, acepto tu palabra. Comenzaré a hablar en el sentido de un aumento de la fe: reclamaré las promesas; ellas son para mí". Oh, hermanos y hermanas, lo que queremos es una fe viva, luchadora y creciente en las promesas de Dios, que son ciertamente para usted y para mí.

Muchas, muchas veces el Señor me ha impresionado a le hable palabras de valor a su pueblo. Debemos confiar en Dios y creer en él, y actuar de acuerdo con su voluntad. Siempre debemos permanecer en una posición en la que podamos alabar al Señor y magnificar su nombre. Entonces veremos luz en su Palabra, y seguiremos conociéndolo, cuya salida está apararejada como el alba...

Estas palabras son evidencia suficiente de que Dios desea que recibamos grandes bendiciones. Sus promesas están tan claramente expresadas que no hay motivo para la incertidumbre. Él desea que confiemos en su palabra. A veces nos encontraremos en una gran perplejidad y no sabremos qué hacer. Pero en esos momentos es nuestro privilegio tomar nuestras Biblias y leer los mensajes que nos ha dado; y luego arrodillarnos, y pedirle que nos ayude. Una y otra vez, ha dado evidencia de que es un Dios que oye y responde a la oración. Él cumple sus promesas en una medida mucho mayor de la ayuda que esperamos recibir.

Mientras Satanás siga viviendo, tendremos perplejidad; y si elegimos seguir el consejo del enemigo, tendremos una dificultad constante; pero si nos negamos a ceder a las influencias satánicas, eligiendo más bien asirnos de Dios y de las promesas de su Palabra, podremos ayudarnos, fortalecernos y defendernos unos a otros. De ese modo, llevaremos a la obra con la que estamos conectados un espíritu de valentía. Nunca debemos pronunciar una palabra que suscite dudas o temores, o que arroje sombras sobre las mentes de los demás. Estoy decidida a no permitirme pronunciar palabras desalentadoras; y cuando escucho críticas y quejas, o una expresión de duda y temor, sé que el que habla así tiene sus ojos apartados del Salvador. Sé que todas las personas que son así no lo aprecian, quien haciendo un infinito sacrificio, abandonó las cortes reales y descendió al mundo perdido y vivió entre los hijos de los hombres para poder hablar palabras de esperanza y buen ánimo a los desanimados y abatidos.

Dondequiera que estemos, estamos obligados como discípulos de nuestro Señor y Maestro, a anclar nuestra fe en las promesas de Dios. Individualmente debemos creer. No debemos buscar una posible duda, ni imaginar que en algún momento tendremos que pararnos bajo la sombra de una nube que parece estar reuniéndose. Somos escogidos de Dios para ser sus hijos. Hemos sido comprados por un precio infinito, y no tenemos ocasión de poner las sugerencias del enemigo delante de las garantías del Señor Jesucristo.

El Señor desea que actuemos con sensatez. Tendremos pruebas; nunca debemos esperar nada más; porque aún no ha llegado el momento en que Satanás deba ser atado. Dondequiera que estemos, seguiremos teniendo pruebas. Pero si rendimos a las sugerencias del enemigo, perdemos la batalla. ¿Podemos permitirnos ceder ante el engañador?—¡Oh, no! Debemos acudir en busca de ayuda y liberación al que, " según su grande misericordia nos ha regenerado en esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos", la esperanza de una herencia eterna reservada para aquellos que son "guardados en la virtud de Dios por fe, para alcanzar la salud". The Southern Watchman, 1 de mayo del 1914, Elena G. de White.

Concluido.







Wednesday, May 22, 2019

En el Poder del Espiritu



El Espíritu de Dios debe ser nuestra eficiencia en la obra que se nos impone. Ahora debemos avanzar con valentía; porque no tenemos tiempo que perder. Los que se esfuercen ganarán la victoria. En su obra mediadora, Cristo da a sus siervos la presencia del Espíritu Santo. Esto significa poder y eficiencia que permitirán al agente humano representar a Cristo en la obra de salvar almas.

Dios me ha instruido que nuestros obreros necesitan experimentar el movimiento profundo del Espíritu de Dios; muchos necesitan una conversión más completa. En el día de Pentecostés, en respuesta a las continuas oraciones de los discípulos, el Espíritu Santo descendió del cielo con el sonido de un fuerte viento. Durante siglos, las influencias celestiales habían sido restringidas; pero en respuesta a las oraciones fervientes de esos hombres humildes, descendieron con poder para cooperar con las agencias humanas. Entonces, qué confesiones surgieron de los labios humanos, qué humillación de alma se manifestó. Y qué cánticos de alabanza y acción de gracias se mezclaron con la voz de penitencia y confesión. Todo el cielo se inclinó para escuchar a los humildes buscadores de Dios.

A través de la gracia de Cristo, y bajo su dirección, podemos realizar una gran obra de gran alcance. A través del poder que impartirá el Espíritu Santo, podemos traer a las almas que ahora viven en rebelión a Dios, para que vean la necesidad de Cristo y, aceptando la provisión hecha para ellos, se conviertan en colaboradores con Dios en la obra de salvar a otros.

Dios no quitará nada bueno del alma que se entrega a Cristo para su servicio, sino que le dará la capacidad de realizar una obra cuyos resultados serán tan ilimitados como la eternidad. Las manos heridas de Cristo son su promesa de que gracia le será dada a cada alma para hacer la voluntad de Dios. Todo poder en el cielo y en la tierra cooperará con él. Actuando como el instrumento de Cristo en la tierra, día a día el hombre se convierte en un partícipe de la naturaleza divina, escapando de la corrupción que existe en el mundo. The Kress Collection, pág. 31.

Concluido.
 
    
    

Friday, May 17, 2019

Representaciones Maravillosas


La Escritura es verdadera, pero al aplicar mal la Escritura, los hombres llegan a conclusiones erróneas. Estamos envueltos en un gran conflicto, y se volverá más agresivo y determinado a medida que nos acercamos a la lucha final. Tenemos un adversario que no duerme, y que está constantemente trabajando en las mentes humanas, que no han tenido una experiencia personal en las enseñanzas del pueblo de Dios durante los últimos cincuenta años. Algunos tomarán la verdad aplicable a su tiempo y la colocarán en el futuro. Eventos que se encuentran en la cadena profética y que tuvieron su cumpliiento en el pasado soncolocados en el futuro, y por medio de esas teorías la fe de algunos es socavada.

Dios se propone que el plan de la redención valla a su pueblo como la lluvia tardía, porque están perdiendo rápidamente su conexión con Dios. Confían en el hombre y glorifican al hombre, y su fuerza es proporcional a la fuerza de su dependencia. Algunos asuntos se han abierto ante mí y se cumplirán antes de mucho tiempo. Debemos saber más de lo que sabemos en la actualidad. Debemos comprender las cosas profundas de Dios. Hay temas para espaciarse los cuales son dignos de más que un vistazo pasajero. Los ángeles han deseado mirar las verdades que se revelan a las personas que están buscando la Palabra de Dios y que oran con corazones contritos por sabiduría, por mayores larguras y longuras y alturas de ese conocimiento que solo Dios puede dar.

Cientos de comentarios acerca del Eangelio han sido escritos por hombres quienes son llamados grandes, y a medida que nos acercamos a las escenas finales de la historia de esta tierra, se harán aún más representaciones maravillosas. Necesitamos estudiar las Escrituras con corazones humildes y contritos. Los que dediquen sus facultades al estudio de la Palabra de Dios, y especialmente a las profecías que se refieren a estos últimos días, serán recompensados ​​por el descubrimiento de verdades importantes.
Manuscript Releases, tomo 1, págs. 195-196. 
Concluido.

Thursday, May 9, 2019

Honor Para los Que Honran a Dios

Cuando a la mente se le ha permitido por mucho tiempo espaciarse solamente en cosas terrenales, es un asunto difícil cambiar los hábitos del pensamiento. Lo que el ojo ve y el oído oye demasiado a menudo atrae la atención y absorbe el interés. Pero si queremos entrar en la ciudad de Dios y contemplar a Jesús en su gloria, debemos acostumbrarnos a contemplarlo con el ojo de la fe aquí. Las palabras y el carácter de Cristo deben ser a menudo el tema de nuestros pensamientos y de nuestra conversación; y cada día debe dedicarse un tiempo especial a la meditación piadosa acerca de esos temas sagrados.

La santificación es un trabajo diario. Que nadie se engañe a sí mismo con la creencia de que Dios los perdonará y los bendecirá mientras pisotean uno de Sus requisitos. La comisión voluntaria de un pecado conocido silencia la voz con la que el Espíritu testifica y separa al alma de Dios. Cualquiera que sea el éxtasis de los sentimientos religiosos, Jesús no puede permanecer en el corazón que desprecia la ley divina. Dios honrará a aquellos que lo honran.

"Si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis". Si nos entregamos a la ira, la lujuria, la codicia, el odio, el egoísmo o cualquier otro pecado, nos convertimos en siervos del pecado. "Ningún hombre puede servir a dos señores". Si servimos al pecado, no podemos servir a Cristo. El cristiano sentirá las impresiones del pecado, porque la carne codicia contra el Espíritu; pero el Espíritu lucha contra la carne, manteniendo una guerra constante. Aquí es donde se necesita la ayuda de Cristo. La debilidad humana se une a la fuerza divina, y la fe exclama: "Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo".

Si queremos desarrollar un carácter que Dios pueda aceptar, debemos formar hábitos correctos en nuestra vida religiosa. La oración diaria es tan esencial para el crecimiento en la gracia e incluso para la vida espiritual misma, como lo es el alimento temporal para el bienestar físico. Debemos acostumbrarnos a elevar a menudo los pensamientos a Dios en oración. Si la mente divaga, debemos traerla de vuelta; por el esfuerzo perseverante, el hábito finalmente lo hará fácil. Por un momento no podemos separarnos de Cristo con seguridad. Podemos tener Su presencia para asistirnos a cada paso, pero solo observando las condiciones que Él mismo ha establecido.
  
Debe hacerse de la religión el gran negocio de la vida. Todo lo demás debería estar subordinado a esto. Todas las facultades de nuestra alma, del cuerpo y del espíritu deben estar involucradas en la guerra cristiana. Debemos buscar la fortaleza y la gracia de Cristo, y obtendremos la victoria tan ciertamente como lo hizo Jesús por nosotros.

Review and Herald, 15 denoviembre del 1887.
Concluido.           

Friday, May 3, 2019

Pasos en la Conversión



"Escribe al ángel de la iglesia de Filadelfia: Esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y nadie puede cerrar, el que cierra y nadie puede abrir: 8 Conozco tus obras. Mira que delante de ti he dejado abierta una puerta que nadie puede cerrar. Ya sé que tus fuerzas son pocas, pero has obedecido mi palabra y no has renegado de mi nombre." Apocalipsis 3:7, 8.

A pesar de la oposición de los poderes más fuertes de las tinieblas, hay Uno capaz de abrir la puerta. Esta es la misma puerta que se abrió en el bautismo de Cristo. Después de que el Salvador había tomado los pasos en la conversión requeridos que todos los pecadores tomaran para ser salvos, el arrepentimiento, la fe y el bautismo, entrando así en una relación de alianza con Dios, se arrodilló en la orilla del Jordán y oró. Y se abrieron los cielos, y el Espíritu Santo, en forma de paloma de oro bruñido, se posó sobre el Hijo del Hombre, envolviéndolo en luz, mientras que una voz del más alto cielo declaró: "Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia".

Cristo dejó a un lado su corona y su manto real, se retiró de su alto mando, cubrió su divinidad con la humanidad, y por nuestra causa se hizo pobre, para que a través de su pobreza pudiéramos heredar el tesoro celestial. Se colocó a la cabeza de la humanidad. Si caminamos en Sus pasos, somos aceptados por Dios. Por Su sacrificio somos "Aceptos en el Amado".

Así como las oraciones de Cristo ascendieron a su Padre, a pesar de la sombra oscura de los poderes de las tinieblas a través de las cuales pasaron, nuestras oraciones penetrarán en la sombra infernal de Satanás y entrarán en el santuario de arriba. La misma gloria que brotó del umbral del cielo en el momento del bautismo de Cristo, es revelada a todo ferviente seguidor de Cristo. Manuscripts Releases, tomo 7, pág. 125.

Concluido.