Tuesday, September 28, 2021

Obreros de Dios

Si Pablo, turbado por todos lados, perplejo, perseguido, pudo llamar a sus pruebas ligeras aflicciones, ¿de qué tiene que quejarse el cristiano de hoy? ¡Cuán insignificantes son nuestras pruebas en comparación con las muchas aflicciones de Pablo! No son dignas de ser comparadas con el eterno peso de gloria que aguarda al vencedor. Son obreros de Dios, ordenados para la perfección del carácter. Por grande que sea la privación y el sufrimiento del cristiano, por oscuro e inescrutable que pueda parecer el camino de la providencia, debe regocijarse en el Señor, sabiendo que todo obra para su bien. 
 
¡Cuántos hay que entristecen al Espíritu de Dios con su continuo lamento! Eso se debe a que han perdido de vista a Cristo. Si contemplamos a Aquel que llevó nuestros dolores y murió como nuestro sacrificio, para que tuviéramos un gran peso de gloria, consideraremos nuestros más grandes dolores y pruebas como ligeras aflicciones. Piense en el Salvador en la cruz, magullado, herido, burlado, pero sin quejarse y sin resistirse, sufriendo sin un murmullo. Ese es el Señor de los cielos, cuyo trono es desde la eternidad. Todo ese sufrimiento y vergüenza lo soportó por el gozo que puesto delante de él: el gozo de llevar a los hombres el don de la vida eterna. 
 
Cuando la atención se fija en la cruz de Cristo, todo el ser se ennoblece. El conocimiento del amor del Salvador somete al alma y eleva la mente por encima de las cosas del tiempo y los sentidos. Aprendamos a estimar todas las cosas temporales a la luz que brilla en la cruz. Esforcémonos por sondear las profundidades de la humillación a la que descendió nuestro Salvador para hacer del hombre poseedor de riquezas eternas. Al estudiar el plan de redención, el corazón sentirá el latido del amor del Salvador y será arrebatado por los encantos de Su carácter. 
 
 Es el amor de Cristo lo que hace nuestro cielo. Pero cuando buscamos hablar de ese amor, el lenguaje nos falla. Pensamos en Su vida en la tierra, en Su sacrificio por nosotros; pensamos en su obra en el cielo como nuestro Abogado, en las mansiones que está preparando para aquellos que lo aman; y sólo podemos exclamar: "¡Oh, las alturas y profundidades del amor de Cristo!" Mientras nos demoramos debajo de la cruz, adquirimos una vaga concepción del amor de Dios, y decimos: "En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados”. . .Pero en nuestra contemplación de Cristo, solo nos demoramos al borde de un amor inconmensurable. Su amor es como un vasto océano, sin fondo ni orilla. 
 
En todos los verdaderos discípulos ese amor, como fuego sagrado, arde en el altar del corazón. Fue en la tierra donde el amor de Dios se reveló a través de Jesús. Es en la tierra donde Sus hijos deben dejar que est amor brille a través de vidas sin mancha. Así los pecadores serán llevados a la cruz para contemplar al Cordero de Dios. Review and Herald, 6 de mayo del 1902.

Wednesday, September 22, 2021

Para Amar la Palabra de Dios, Reciban el Espíritu Santo

Si el Sol de justicia retirara sus rayos de luz del mundo, nos quedaríamos en la oscuridad de una noche eterna. Jesús habló como nunca lo ha hecho ningún hombre. Derramó sobre los hombres todo el tesoro del cielo en sabiduría y conocimiento. Él es la luz que ilumina a todo hombre que viene a este mundo. Cada fase de la verdad le resultaba evidente. No llegó a expresar sentimientos y opiniones inciertos; sino sólo decía la verdad establecida sobre principios eternos.

Entonces, ¿por qué tomar las palabras inestables de los hombres como sabiduría exaltada, cuando una sabiduría mayor y segura está a su disposición? ... Una y otra vez los hombres han intentado poner la Biblia y los escritos de los hombres sobre una base común; pero el intento resultó un fracaso; porque no podéis servir a Dios y a Mammón.

Estamos en el mundo, pero no debemos ser del mundo. Jesús ruega que aquellos por quienes murió, no pierdan su recompensa eterna al derrochar sus afectos en las cosas de esta tierra que perece, y de esa manera pierdan la felicidad interminable. Un juicio iluminado nos obliga a reconocer que las cosas celestiales son superiores a las cosas de la tierra y, sin embargo, el corazón depravado del hombre lo lleva a dar prioridad a las cosas del mundo.

La Biblia ha sido colocada en un segundo plano, mientras que los dichos de los grandes hombres y mujeres, así llamados, se han puesto en su lugar. Que el Señor nos perdone el menosprecio que le hemos hecho a Su Palabra. Aunque en la Biblia hay tesoros inestimables, y es como una mina llena de mineral precioso, no se valora, no se la busca y ni se descubren sus riquezas.

La misericordia, la verdad y el amor son valiosos más allá de nuestro poder de cálculo; no podemos tener una provisión demasiado grande de esos tesoros, y es en la Palabra de Dios [que] descubrimos cómo podemos convertirnos en poseedores de esas riquezas celestiales, y sin embargo, ¿por qué la Palabra de Dios no resulta interesante para muchos profesos Cristianos? ¿Es porque la Palabra de Dios no es espíritu ni es vida? ¿Nos ha encomendado Jesús una tarea poco interesante cuando nos manda "escudriñad las Escrituras"? Jesús dice: " El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida." Pero las cosas espirituales se disciernen espiritualmente, y la razón de la falta de interés es que falta el Espíritu de Dios.

Cuando el corazón esté en armonía con la Palabra, una nueva vida brotará dentro de usted, una nueva luz brillará sobre cada línea de la Palabra y se convertirá en la voz de Dios para su alma. De esa manera, tomará observaciones celestiales, sabrá hacia dónde se dirige y podrá aprovechar al máximo sus privilegios hoy día.

Debemos pedirle al Señor que abra nuestro entendimiento para que podamos comprender la verdad divina. Si humillamos nuestros corazones ante Dios, vaciémoslos de vanidad, orgullo y egoísmo, mediante la gracia que nos ha sido concedida en abundancia; si deseamos sinceramente y creemos sin vacilar, los brillantes rayos del Sol de justicia brillarán en nuestras mentes e iluminarán nuestro entendimiento oscurecido. Jesús es la luz que ilumina a todo hombre que viene al mundo. Él es la luz del mundo y nos invita a que vayamos a Él y aprendamos de Él. . . . Vino a buscar y a salvar lo que se había perdido, y no podía permitirse el apartarse de Su único objetivo. No permitió que nada lo desviara. Esa obra la ha entregado en nuestras manos. ¿La haremos? Review and Herald, 24 de noviembre del 1891.

Wednesday, September 15, 2021

Cristo Sufrió Por Nosotros

La cruz del Calvario nos atrae con poder, y nos brinda una razón por la que debemos amar a nuestro Salvador y por la qué debemos hacer de Él lo primero, lol último y lo mejor en todo. Debemos ocupar el lugar que nos corresponde en humilde penitencia al pie de la cruz. Allí, al ver a nuestro Salvador en agonía, al Hijo de Dios muriendo, el justo por los injustos, podemos aprender lecciones de mansedumbre y humildad de pensamiento. He aquí a Aquel que con una sola palabra podía haber convocado a legiones de ángeles en su ayuda, hecho un tema de burla y de diversión, de injurias y de odio. Se ofrece a sí mismo en sacrificio por el pecado. Cuando es injuriado, no amenaza; cuando se le acusa falsamente, no abre su boca. Ora en la cruz por sus asesinos. Está muriendo por ellos; Está pagando un precio infinito por cada uno de ellos. Lleva el castigo de los pecados del hombre sin un murmullo. Y esa víctima que no se queja es el Hijo de Dios. Su trono es para siempre, y su reino no tendrá fin.

Ven, tú que buscas tu propio placer en gozos prohibidos yen complacencias pecaminosas, tú que te estás alejando de Cristo, mira la cruz del Calvario; contempla a la víctima regia que sufre a causa tuya, y mientras tengas la oportunidad, sé sabio y busca la fuente de la vida y la verdadera felicidad. Ven, tú que te quejas y murmuras de los pequeños inconvenientes y de las pocas pruebas que debes afrontar en esta vida, mira a Jesús, el Autor y Consumador de tu fe. Se apartó de Su trono real, Su dejó su exaltada autoridad, y, poniendo a un lado Su divinidad, se revistió de la humanidad. Por nuestro bien fue rechazado y despreciado; Se hizo pobre para que nosotros a través de su pobreza pudiéramos hacernos ricos. ¿Puedes, contemplando con el ojo de la fe los sufrimientos de Cristo, contar tus pruebas, tu historia de aflicciones? ¿Puedes alimentar la venganza en tu corazón mientras recuerdas la oración que salió de los labios pálidos y temblorosos de Cristo por sus burladores, sus asesinos? " Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen"?

Tenemos ante nosotros una obra que hacer para para someter el orgullo y la vanidad que buscan un lugar en nuestros corazones, y mediante la penitencia y la fe, para ponernos en una conversación familiar y santa con Cristo. . . . Debemos negarnos a nosotros mismos y luchar continuamente contra el orgullo. Debemos escondernos en Jesús y dejar que Él aparezca en nuestro carácter y conversación. Mientras miramos constantemente a Aquel a quien traspasaron nuestros pecados y agobiaron nuestros dolores, adquiriremos la fortaleza para ser como él. Nuestras vidas, nuestro comportamiento, testificarán acerca de lo mucho que valoramos a nuestro Redentor y la salvación que Él ha obrado para nosotros a un costo tal para Él mismo. Y nuestra paz será como un río mientras nos unimos en cautiverio voluntario y feliz a Jesús.  The Signs of the Times, 17 de marzo del 1887.
 
 
 

Wednesday, September 8, 2021

Murió Por Nosotros



Hay una gran verdad central que debe tenerse siempre presente en la mente al escudriñar las Escrituras: Cristo y Él crucificado. Todas las demás verdades están investidas de influencia y poder correspondientes a su relación con ese tema. . . . El alma paralizada por el pecado puede ser dotada de vida sólo mediante la obra realizada en la cruz por el Autor de nuestra salvación.

Cuando Cristo inclinó la cabeza y murió, llevó consigo a tierra las columnas del reino de Satanás. Venció a Satanás.

Cristo se sometió a la crucifixión, aunque la hueste celestial pudo haberlo librado. Los ángeles sufrieron con Cristo. Dios mismo fue crucificado con Cristo; porque Cristo era uno con el Padre. Aquellos que rechazan a Cristo, aquellos que no quieren que ese hombre reine sobre ellos, eligen colocarse bajo el dominio de Satanás, para hacer su obra como sus esclavos. Sin embargo, Cristo entregó su vida  por ellos en el Calvario.

El que murió por los pecados del mundo debía permanecer en la tumba el tiempo asignado. Estaba en esa prisión de piedra como prisionero de la justicia divina. Era responsable ante el Juez del universo. Llevaba sobre sí los pecados del mundo y sólo Su Padre podía liberarlo.

Se identificó con nuestros intereses, descrubrió Su pecho para recibir el golpe de la muerte, tomó la culpa del hombre y su castigo, y ofreció en nombre del hombre un sacrificio completo a Dios. En virtud de esa expiación, tiene poder para ofrecer al hombre la justicia perfecta y la salvación completa. Todo aquel que crea en Él como Salvador personal, no se perderá, mas tendrá vida eterna.

El precio de la redención del hombre ha sido pagado, y todo lo que tiene y es el hombre debe ser rociado con la sangre de Cristo, dedicado a Dios; porque le pertenece.  The Faith I Live By, pág. 50.

 

Wednesday, September 1, 2021

Enseñanzas Espirituales Importantes


La vida de Cristo desde sus primeros años fue una vida de ferviente actividad. No vivió para agradarse a sí mismo. Era el Hijo del Dios infinito, pero trabajaba en el oficio de carpintero con su padre José. Su oficio fue significativo. Había venido al mundo como el constructor del carácter y, como tal, toda Su obra fue perfecta. En toda su labor secular, trajo la misma perfección que en los caracteres que estaba transformando con su poder divino. El es nuestro Modelo.

Los padres deben enseñar a sus hijos el valor y el uso correcto del tiempo. Enséñenles que vale la pena esforzarse por hacer algo que honre a Dios y bendiga a la humanidad. Hasta en sus primeros años pueden ser misioneros de Dios. . . .

Cualquiera que sea la línea de trabajo a la que nos dediquemos, la Palabra de Dios nos enseña a  no ser "perezosos;" sino "fervientes en espíritu, sirviendo al Señor" (Romanos 12:11).Que  "todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas" (Eclesiastés 9:10), " sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís" (Colosenses 3:24)

Las lecciones que se les den a los niños sobre los deberes comunes del hogar pueden presentarse de tal manera que a través de ellas el Señor pueda dejar impresiones duraderas en sus corazones. Haga de estas cosas comunes de la vida textos en los que puedan colgar las lecciones de la Palabra de Dios. Demuestre a sus hijos que en todo su trabajo en líneas mecánicas deben aprender a trabajar a la perfección. Al aportar precisión y habilidad a sus deberes diarios, aprenderán lecciones espirituales que permanecerán con ellos durante todos sus días. Dios requiere que se ejerza buen juicio y habilidad en nuestros planes y labores. Al dar instrucciones para la construcción del santuario terrenal, el gran Maestro estableció principios que serían para la ayuda espiritual de Israel durante toda su experiencia futura. La sabiduría y la perfección aportadas a ese trabajo fueron típicas del trabajo que debían realizar en sus vidas al preparar sus corazones para la morada del Espíritu de Dios.

Padres, ¿preguntan cuál es su trabajo? Es asumir las responsabilidades del hogar, haciendo lo mejor que puedan, y buscando cada día, cada hora, dar a sus hijos un ejemplo digno de imitar. . . . Que sus lecciones sean tales que traigan gozo y felicidad a sus vidas y los lleven a desear el servicio de Cristo. Enséñenles a usar las facultades que Dios les ha dado en Su servicio. Así estarán siguiendo el ejemplo del niño Jesús. Signs of the Times, 14 de noviembre del 1911.